La Sala IV de lo Social, del Tribunal Supremo, ha dictaminado que cobrar parte de la nómina fuera de esta, con su falta de cotización a la Seguridad Social, constituye un incumplimiento grave de las obligaciones empresariales y justifica que el trabajador pueda solicitar a tenor de lo establecido en el artículo 50.1.c. del Estatuto de los Trabajadores, la resolución del contrato con su correspondiente indemnización como si se tratase de un despido improcedente.

50.1.c) “Cualquier otro incumplimiento grave de sus obligaciones por parte del empresario, salvo los supuestos de fuerza mayor, así como la negativa del mismo a reintegrar al trabajador en sus anteriores condiciones de trabajo en los supuestos previstos en los artículos 40 y 41 de la presente Ley, cuando una sentencia judicial haya declarado los mismos injustificados.”.

La declaración de la nómina ante la Seguridad Social y Hacienda Pública, no es una obligación “genérica, sino que se corresponde con las bases definidas por la Ley”, y esta obligación de cotización ha de ser sobre la remuneración total que ha de percibir el trabajador o asimilado, siendo por ello que la falta de cumplimiento de estos requisitos conlleva un incumplimiento grave de las obligaciones por parte del empresario.

Asimismo, se expone que esta conducta, sancionable desde el punto de vista administrativo, perjudica al trabajador cuya cotización se ve reducida y por ende, sus prestaciones económicas ya que se calculan sobre la base efectivamente cotizada, en estas prestaciones ha de incluirse asimismo las otorgadas por el Fondo de Garantía Salarial.

A fin de determinar la gravedad del incumplimiento acontecido, se ha tenido en consideración la reiteración de las referidas actuaciones.