EXTINCIÓN DEL CONTRATO DE TRABAJO, ESPECIAL RELEVANCIA DE LOS DESPIDOS.

Existen muchas causas por las cuales se puede extinguir un contrato: por mutuo acuerdo de las partes, por baja voluntaria del trabajador, por expiración del tiempo convenido en el contrato, jubilación, por despido por parte de la empresa, etc…. En todos los casos el trabajador tiene derecho al finiquito el cual ha de incluir los conceptos debidos y no retribuidos hasta el momento, así como el salario, las vacaciones y las pagas extras prorrateadas.

En este apartado, habida cuenta de la complejidad, vamos a tratar el DESPIDO, que es el acto que refleja la voluntad del empresario de finalizar la relación laboral entre empresa-trabajador.

¿Qué tipos de despidos existen?, ¿Qué consecuencias conllevan?

Existen diferentes tipos de despidos según la legislación vigente:

A).-Despido procedente u objetivo: es aquel que tiene lugar cuando concurren una o varias causas, previstas legalmente, y que suponen la finalización de la relación laboral. Conlleva una indemnización de 20 días de salario por año trabajado con un máximo de doce mensualidades y prorrateando aquellos que no llegue a la anualidad.

Deberá ser notificado al trabajador cumpliendo unos requisitos como comunicación expresando causa justa, entrega de indemnización y preaviso de 15 días.

B).- Despido disciplinario: tiene lugar cuando los motivos los que se fundamente el mismo sean consecuencia de un incumplimiento grave y culpable por parte del trabajador. En este caso el trabajador no tiene derecho a indemnización, aunque si a finiquito.

C).- Despido colectivo: tiene lugar cuando afecta a un número significativo de trabajadores de una misma empresa. Únicamente se puede llevar a cabo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción de la empresa. En estos supuestos, el trabajador deberá ser indemnizado con 20 días de salario por año trabajado con un máximo de doce mensualidades y prorrateando aquellos que no llegue a la anualidad.

El artículo 51.1 del Estatuto de los Trabajadores determina el número mínimo de trabajadores que han de ser despedidos para que se considere despido colectivo, si bien este puede ser ampliado a través del Convenio Colectivo de aplicación.

¿Se puede impugnar un despido?, ¿Qué consecuencias tiene?

Los despidos sí que se pueden impugnar cuando consideremos que los motivos alegados no son ciertos, cuando no esté justificado ni acreditado, cuando no se hayan respetado los requisitos formales necesarios, cuando se hayan visto vulnerados nuestros derechos fundamentales, etc..

Será el auto o Sentencia el que nos determine si un despido es procedente, improcedente o nulo;

  1. 1. Despido procedente: cuando las causas justificadas por la empleadora sean las correctas y justificadas. La declaración de la procedencia, conlleva la indemnización de 20 días por año trabajado, prorrateándose los meses que no computen una anualidad, si bien se convalidará aquella que se entregó con el despido.
  2. 2. Despido improcedente: cuando los motivos alegados por la empresa son inciertos e injustificados. La declaración de improcedencia, concede a la empresa un plazo de 5 días para decidir sobre la readmisión del trabajador al puesto de trabajo con derecho a salarios de tramitación o si le indemniza con 33 días por año trabajado, (45 días para los años anteriores a febrero de 2012), prorrateándose los meses que no computen una anualidad, hasta un máximo de veinticuatro mensualidades, extinguiendo la relación laboral. Normalmente la empresa busca el despido, siendo por ello que habitualmente se abona la indemnización.
  3. 3. Despido nulo: cuando las causas alegadas por la empresa estuvieran motivadas por algún tipo de discriminación prohibido legalmente o se hubieran vulnerado los derechos fundamentales y libertades públicas del trabajador. La declaración de nulidad conlleva la readmisión inmediata del trabajador con el abono de los salarios de tramitación.

¿Cómo puedo reclamar un despido?

A la hora de querer impugnar un despido, lo más importante es conocer la fecha efectiva del despido puesto que al día siguiente comienza el cómputo de los 20 días hábiles para reclamarlo.

Dentro del plazo previsto, es perceptiva la interposición de papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación de la comunidad autónoma correspondiente. Este acto de conciliación puede finalizar con un acuerdo entre las partes, finalizando así el procedimiento, o sin acuerdo, extremo este que nos conduce a la vía judicial con la perceptiva interposición de demanda.